Desde Buenaventura nos apuntamos también al rollo de las clases de verano. Estos días ha caido en nuestras manos un manual de colectivo italiano AvANa (Aviso a los navegantes) titulado “Consejos para defenderse de la represión digital”, una guía básica para activistas y miembros de los movimientos sociales para ayudar a trasladar algunas de las estrategias de seguridad que se practican en la vida real al entorno digital.

Ante la multitud de dudas que surgen a menudo en nuestro entorno: ¿cuelgo las fotos de una mani en Facebook? ¿Utilizo las redes sociales para difundir actividades de mi colectivo? ¿Es seguro hablar por mail o chat?… hemos pensado que unas nociones básicas podrían ser de ayuda. Así que ni cortas ni perezosas, nos lo hemos leído todo de pe a pa y aquí os lo traemos: en fascículos, traducido y comentado.

UNA PANORÁMICA
Que la represión se aprovecha de la tecnología no es una novedad. Pero lo que buscamos en este capítulo es realizar una panorámica sobre el problema, intentando definirlo y comprender los riesgos y las márgenes de acción.

¿QUIÉN TIENE ALGO QUE ESCONDER?
Todos y todas. A través de nuestro ordenador transita un mar de información potencialmente delicada: los sitios que visitamos, las personas con las que hablamos, la información que intercambias puede ser objeto de investigación. Estos datos pueden también ser recopilados de manera sistemática para ‘clasificarnos’ mejor. Con un poco de análisis es posible saber quién eres, dónde vives, tu rutina, tu carácter, tu cara y la de tus amigos.

En algunos casos incluso, el ordenador puede transformarse en una auténtico “espía” activando la webcam y el micrófono del portatil.

¿ESTÁN MIS DATOS SEGUROS?
La seguridad informática es un asunto complejo, pero vamos a intentar desenmarañarla un poco.
Tu ordenador contiene los datos. Si no se toman las precauciones adecuadas, alguien puede acceder a tus datos, bien sea porque tenga acceso físico al ordenador (en un momento en el que lo hayas dejado solo) o bien a través de software (entrando en el ordenador mediante acceso remoto). Estas son las opciones menos probables, sin embargo hay muchas otras formas legales de acceder a tus datos.

Tu ordenador se comunica constantemente con otros servidores: chats, videollamadas, al escribir mails, cuando te conectas a redes sociales, envías fotos o escuchas música online. Alguien podría escuchar estas comunicaciones, como si un vecino pegara la oreja a la pared de tu casa.

Muchos de los servicios que usamos a través de internet están controlando en la práctica tus datos, estás delegando su gestión en estas compañías. ¿Te fías de ellos? Las empresas (Google, Microsoft, Apple, Facebook, Yahoo…) tienen rastros de cada una de las informaciones sobre tí y puedes estar segura de que le entrgarán cualquier dato a las autoridades en cuanto éstas lo soliciten.
Para terminar recuerda que la gestión de tu seguridad es, principalmente, un cambio de perspectiva, de tus modos de actuar. En muchas ocasiones (incluso cuando no estás usando el ordenador) es necesario mucha atención, por ejemplo: al usar ordenadores ajenos o de un cibercafé tener cuidado de no dejar guardada ninguna de tus contraseña en ese ordenador. De lo contrario todos los que lo usen posteriormente podrán ver muchos de tus datos.

Esto es todo por hoy. En los próximos días pasaremos a ver algunas de las herramientas que existen para evitar estos peligros y cómo usarlas.